| El brillante futuro de la caja mágica |
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| Escrito por Javier Vargas Acosta Comunicador Social-Periodista-Docente |
| Jueves, 02 de Junio de 2011 14:10 |
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“Condenar la televisión sería tan ridículo como excomulgar la electricidad o la teoría de la gravedad”. Federico Fellini
Esta frase de uno de los genios del cine de todos los tiempos, el italiano Federico Fellini, nos sirve de pretexto para iniciar perdonando al medio de comunicación más controvertido en la historia de la humanidad antes de la aparición de Internet.
Como de su invento no podemos culpar a una sola persona en particular esto nos autoriza a decir que su aparición es el resultado de los aportes de muchos seres humanos brillantes que algún día se preguntaron ¿si sería posible enviar y recibir imágenes y sonidos a distancia? De este interrogante surgen una serie de investigaciones que se desarrollaron casi que al mismo tiempo pero de manera aislada a finales del siglo XIX en diferentes países del mundo. Resulta por demás curioso conocer de dónde proviene el nombre de la famosa caja mágica; el mismo es el resultado de la combinación de la voz griega tele=lejos, y la latina viso=visión. Pero fue sólo hasta los inicios del pasado siglo XX cuando este nombre se comenzó a utilizar. Fue el científico ruso Constantino Dimitrievitch, quien el 25 de agosto de 1900 leyó un discurso en el marco de la Exposición Universal de París el que tituló: Televisión av moyen l´electricite - (La televisión se mueve con electricidad).
Pero dejando a un lado por el momento la historia del nacimiento de este maravilloso invento adentrémonos en las razones que han encumbrado a la televisión como el medio de comunicación de mayor penetración en todas las esferas socioeconómicas de la humanidad. Sus primeras emisiones dejaron atónito a un público que hasta ese momento estaba obnubilado por la magia de la reina hasta ese entonces de los nacientes medios masivos: la radio. Fue en Inglaterra hacia el año 1927 cuando la BBC realizó las primeras emisiones públicas, seguida por la CBS y NBC en los Estados Unidos en 1930.
Por supuesto esas primeras emisiones fueron en blanco y negro y con unas audiencias reducidas debido a lo novedoso de su introducción, por lo que nadie en esa época vislumbraba la masiva teleaudiencia que tendría años después en todo el orbe. Sí teleaudiencia, ese sería el nombre que recibirían los públicos que comenzaron a ser cautivados por la magia de las emisiones que mostraban imágenes en movimiento acompañadas de sonidos, iniciando su posicionamiento en el imaginario de las personas que desde ese momento la convirtieron en un miembro más de su entorno familiar. El color llegaría a finales de la década del 60 e impulsaría más el de por sí avasallador avance de la televisión
Aquí comenzaron las acusaciones hacia la televisión respecto de la forma como atrapa a seres humanos de todas las edades, aprovechándose de su condición de medio audiovisual volviéndonos pasivos ante imágenes que pasan por nuestra retinas a una velocidad de 30 cuadros por segundo dejándonos casi inconscientes ante las múltiples informaciones que nos presenta.
La escritora española Alejandra Vallejo Nájera, especialista en psicología publicitaria y de la comunicación, en uno de los muchos libros que ha publicado y que tituló: “Mi hijo ya no juega, sólo ve la televisión”, se refiere a cómo la conducta de los seres humanos que pasan largas horas frente a un televisor, pero muy especialmente en el caso de los niños, se vuelve tan pasiva que queda predispuesta y sin reacción para recibir lo que sea que se les presente sin cuestionar la naturaleza de dicha información.
Según el Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, los contenidos violentos de algunos programas de televisión pueden reforzar las conductas agresivas en niños y adolescentes. Esa gran receptividad de la televisión en los niños y jóvenes se recomienda que se utilice en la realización de verdaderos programas educativos y culturales, de los que en nuestro país escasean, que enfaticen valores como la tolerancia, la convivencia pacífica entre otros temas, para reforzar la educación que reciben los niños en la escuela y en sus casas.
Para dar una muestra de la magnitud de la televisión como fenómeno cultural mediático al que solo le compite recientemente la Internet, según un estudio de la Empresa de Consultoría Internacional Deloitte, que tituló: ‘Predicciones para el sector de tecnología, medios de comunicación y telecomunicaciones 2011’, se presentan cifras verdaderamente asombrosas. Según Deloitte en este año, se estima que la audiencia mundial aumentará en 40 millones, hasta alcanzar los 3.700 millones de televidentes. Aquí cabe llamar la atención sobre el hecho de que casi la mitad de la población del mundo no tiene acceso a la televisión. A pesar de este dato que se erige como un gran reto para la ampliación del mercado de la televisión orbital, se prevé que el tiempo que dedicarán las personas a ver televisión aumentará en tres horas y 12 minutos al día alcanzando 4,49 billones de horas de teleaudiencia. Al respecto Deloitte revela que en países como los Estados Unidos los internautas dedican diariamente 15 minutos a interactuar en las redes sociales, y 33 minutos diarios a otros contenidos a través de Internet.
Deloitte igualmente se refiere en su estudio al hecho de que la televisión seguirá impulsado la innovación tecnológica como es el caso del cambio hacia la alta definición que aumentará sustancialmente los abonados de la televisión paga y abierta. La industria de los televisores que estaba estancada ve como la demanda de los nuevos aparatos receptores de pantalla plana y de gran tamaño se disparará en todo el mundo, unida a la revolucionaria tecnología 3D. Como si esto fuera poco desde el punto de vista económico el estudio de Deloitte, da cuenta de cómo el negocio de la televisión moverá en este año 191.000 millones de dólares.
En síntesis la televisión, esa caja mágica odiada por muchos e idolatrada por otros, seguirá siendo la caja de resonancia de la humanidad. Y cierro, así como abrí con otra frase, de ese si un verdadero cineasta, el italiano Fellini: “La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural”.{jcomments on}
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