Los conceptos de Evaluación y de Aula en una Escuela Transformadora II

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La Escuela Transformadora, como consecuencia, debe convertirse en un centro de investigación educacional y pedagógica.

 a) que estructura su proyecto Educativo Institucional –PEI– y su gestión curricular con pertinencia, teniendo en cuenta los contextos histórico, social, familiar, económico, político, cultural, natural-ambiental, ético, científico y tecnológico; b) que construye, implementa y consolida su propio modelo pedagógico en coherencia con el PEI estructurado y con los contextos en los cuales se enmarca y, en consecuencia, c) define, estructura, implementa y consolida su propio sistema de evaluación institucional y determina los objetivos, los principios, los enfoques, los tipos, los modelos y las estrategias de evaluación y construye los instrumentos apropiados para poder realizarla, en coherencia con el PEI y el modelo pedagógico propuestos.

La Escuela Transformadora, como consecuencia, debe convertirse en un centro de investigación educacional y pedagógica: a) que estructura su proyecto Educativo Institucional –PEI– y su gestión curricular con pertinencia, teniendo en cuenta los contextos histórico, social, familiar, económico, político, cultural, natural-ambiental, ético, científico y tecnológico; b) que construye, implementa y consolida su propio modelo pedagógico en coherencia con el PEI estructurado y con los contextos en los cuales se enmarca y, en consecuencia, c) define, estructura, implementa y consolida su propio sistema de evaluación institucional y determina los objetivos, los principios, los enfoques, los tipos, los modelos y las estrategias de evaluación y construye los instrumentos apropiados para poder realizarla, en coherencia con el PEI y el modelo pedagógico propuestos.métodos y didácticas propios de la pedagogía de su profesión y de la didáctica de su disciplina, de seguro, sabrá seguir haciendo lo que su correcto corazón le dice y lo que su valioso sentido común
le dicta y propondrá, con criterios, producto de la sistematización de su experiencias exitosas, sus estrategias evaluativas.

Este educador puede reírse, o llorar, frente a los decretos que en su país y en su contexto existen sobre la evaluación,pues él, por tener la capacidad valorativa, sustentada en su juicio crítico, ético y moral, producto de su integridad, de su honestidad y de su responsabilidad: sabrá evaluar. 

¿Sabe qué hará?
• Seguirá atendiendo a sus educandos como seres humanos, no como alumnos, y los valorará más a ellos que a las mismas notas que pueda ponerles.
• Se seguirá acercando a ellos con dulce firmeza, con exigencia y afectividad y los formará en los valores y virtudes, pero les sabrá perdonar los errores, porque del error se aprende, y porque no se educa en la privación sino en la ocasión.
• Seguirá preparando bien sus clases y continuará buscando estrategias para cualificar su enseñanza, incluso, se preocupará no tanto por enseñar sino por dejar aprender y, no dará tantas quejas de sus educandos sino que descubrirá y promoverá sus talentos, sin señalar tanto sus fracasos, sino buscando siempre partir de ellos para lograr el éxito.• Se seguirá preocupando porque los buenos no bajen el ritmo, pero también por aquellos que deben nivelar y recuperar porque no aprendieron en el momento en el que se esperaba, o porque han ido olvidando lo aprendido, respetando las diferencias individuales, apoyando a los que tienen carencias y potenciando a los que tienen talentos.
• Seguirá planeando actividades para generar expectativas, intereses y motivar a sus educandos.
• Seguirá buscando volver talentosos a sus educandos y, con creatividad, buscará nuevas formas de llegar a ellos, buscando formar para la vida, con afectividad y con exigencia.

Este educador mediador de vocación, profesión y ocupación, no necesita leer los decretos sobre evaluación, porque él ya tiene claro en la mente y en el corazón, qué es lo que debe hacer por sus educandos y lo seguirá haciendo bien: se preocupará por su ser, su sentir, su actuar, su vivir y su convivir y los apoyará para que sean excelentes en su saber, en su saber hacer, en su pensar, en su aprender y en su emprender, aprendizajes propios de una Escuela Transformadora.

Este problema de la evaluación, la filosofía que hay detrás de la normatividad evaluativa, las intenciones de quienes se pronuncian y quienes se arriesgan a se vituperados por aportar, me hace pensar que aún mantenemos viva la esperanza de cambiar y que aún soñamos con ser mejores en educación y mejores educadores
mediadores. Evaluar proviene de évaluer, que signific  valorar, determinar el valor, calcular el valor, apreciar, estimar, juzgar. Ojalá en educación y los educadores lo entendiéramos así y usáramos la evaluación de nuestros educandos, precisamente valorándolos y de forma valorada y, no al contrario, como lo hemos venido haciendo: devaluándolos, depreciándolos, desestimándolos y prejuzgándolos. Recuerdo aquí la frase con que inicié mi proceso de Consultoría en la Organización de las Naciones Unidas –ONU– apoyando la transformación integral del Sistema Educativo de Panamá, desde el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo –PNUD–: “País, Escuela y Educador que no sueña con la Escuela que quiere, termina perpetuando y remendando la Escuela que tiene”. 

Prospectar también es evaluar y se evalúa para progresar.

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