En Bogotá la administración cambia de modelo

Ratio:  / 0
MaloBueno 

Quien no haya vivido la condición de ser minoría en nuestro sistema democrático, jamás entenderá la reacción quejosa frente al tratamiento de los grandes medios de comunicación de la ex candidata a la alcaldía de Bogotá, señora Clara López Obregón  en su primera reacción después del inobjetable triunfo del nuevo alcalde, señor Enrique Peñalosa. 

Solo como un ejercicio de memoria retomo que los medios al día siguiente de la elección que ganó Petro le hicieron ver que gobernaría con tan solo el 33% de la aceptación de la ciudadanía. El pasado 26 de octubre en ningún medio se le recordó al doctor Peñalosa que 1 millón 700 mil residentes en Bogotá no lo querían para alcalde, que él también empezará su gobierno con el mismo 33% aquel de Petro. No se puede y no quiero defender a ultranza los tres gobiernos de la izquierda porque al lado de los aciertos que han sido muchos, o pocos dependiendo de la óptica de quien los juzgue, ha habido desaciertos grandes y pequeños, pero dejaré aquí algunos apuntes, porque tampoco se trata de que ahora vayan a refundar a Bogotá. Quizá el primer período, el de Lucho, a quien ya en el poder derechizó su historia de vida, haya sido el mejor. Fue histórico y como no, el promotor de los dos siguientes, porque dejó un referente para cotejar con los 200 años de la historia bipartidista de Bogotá.


Los derechos de la gente estuvieron al orden del día, Lucho no podía y efectivamente no intentó ser Robin Hood, ni Adán. Se hizo acompañar de otras fuerzas políticas con experiencia en administración, pero elegidos con tino, e hizo por ejemplo en educación y en lo social lo que nunca en toda la historia de la ciudad. Construyó y dotó 60 colegios nuevos con diseños modernos y laboratorios de ciencias e informática, bibliotecas, salas de lúdica y canchas deportivas; además reforzó, reconstruyó con las últimas normas de sismo resistencia 200 colegios más, dotándolos con laboratorios, restaurantes, bibliotecas y espacios dignos para la recreación y el deporte. Construyó y modernizó hospitales garantizando una mayor cobertura de atención en salud, construyó vivienda de interés prioritario y amplió para estratos bajos los servicios públicos. Así mismo retomó la iniciativa del anterior gobierno y triplicó la infraestructura para Transmilenio.

Creo que hubiera podido hacer mucho más en las oportunidades para cuadros administrativos de su partido en su gobierno y acaso promover mayor equidad en el apoyo medios de comunicación alternativos, que aunque mínima, tuvimos participación. Durante el gobierno de Samuel que remató Clara López, a mi juicio el desacierto mayor fue la manera como se rodeó el alcalde mayor. Quiso democratizar su administración y por esa vía entregó cargos de mucha importancia en el manejo de lo público a funcionarios de otros partidos que resultaron pícaros y no los controló. Solo Clara en la Secretaría de Gobierno y Abel Rodríguez en Educación eran de su partido; ademásaceptó negociar apoyos en el concejo buscando gobernabilidad y lo que hizo fue entregar
a su antojo el manejo de la contratación en un estilo que la izquierda por principios, debería combatir. Los medios alternativos de nuevo fuimos relegados, aunque claramente siempre seamos los únicos que respaldamos gestiones de la izquierda. Rescato que continuó políticas educativas al ampliar el presupuesto para educación, continuando la construcción de nuevos colegios, además implementó la gratuidad en las instituciones oficiales y siguió generando condiciones para la educación y los educadores, así como los temas de salud y comunitarios.


Ya para el tercer período, Petro, aquel excelente Senador quizá se extravió en su arrogancia. Como salió dividiendo a la izquierda – por una causa justa, aunque manejada con cálculo político- centralizó todas las decisiones guardando el mayor celo por los recursos públicos, pero con muy poca gestión. A pesar de que no se lo quieran reconocer, diré a grandes rasgos que tapó los huecos de muchos años en las vías, sacó las zorras y persiguió el maltrato animal, no solo en la Plaza de toros, sino en esos vehículos de carga; hizo hasta donde pudo por los habitantes de calle y drogadictos, abrió jardines para primera infancia por toda la ciudad, implementó el mínimo vital de agua para los estratos más bajos, vinculó laboralmente a su modelo de Basura Cero a recicladores a través de empleo digno y dejó excelentemente terminada la calle 26 y el Transmilenio por la 10ª, además construyo el puente de 3er nivel de la 6a, conectando Transmilenio y descongestionando el sector. En educación profundizó el modelo que venía, no sin maltrato a todo lo que no fuera petrismo. Siguió construyendo y reforzando instalaciones escolares, amplió el programa de formación de maestros, y, tras grandes discusiones en las que pretendía ignorar por completo a las organizaciones del magisterio, continuó con el Plan de Bienestar, así mismo fue indiferente ante la labor de los medios alternativos al servicio de la educación y los educadores. A mitad de su ejercicio vio cómo gran parte de la bancada que había sido elegida al concejo con la ayuda de su foto en el tarjetón y su aureola de gran Senador, salía despavorida a integrar las toldas de otro partido y, en el camino, funcionarios excelentes y de su círculo más cercano también se le alejaron, dejando constancia de un dato no menor. 

Para concluir, y pese a todo lo anterior, con este desempleo creciente que ha tenido Bogotá a raíz del desplazamiento forzado, no me imagino qué van a hacer los vendedores ambulantes que han sobrevivido; los recicladores vinculados por Petro a su programa de Basura Cero serán despedidos sin duda. Quisiera saber qué va a pasar con la empresa pública más rentable de Bogotá, la ETB; con los subsidios a los miserables que se arruman en la periferia de la ciudad; con el mínimo vital de agua, en fin, en el tema social todo es expectativa y un poco de desconfianza. A quienes les gusta andar en cicla y simplemente por andenes despejados, a quienes estarían tranquilos con más vías y más bolardos así ea secando humedales, a quienes sean indiferentes ante el cierre de hospitales y la entrega de colegios en concesión a los comerciantes de la educación, a esas personas les auguro felicidad.

Publicidad
Go to top