Régimen especial de salud del magisterio

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La ley reconoce una serie de regímenes especiales en materia de seguridad social, cuyos titulares están excluidos de la aplicación de la normatividad general establecida en la ley 100 de 1993. 

Tal es el caso de los docentes al servicio del Estado y sus beneficiarios afiliados al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio de acuerdo con el artículo 279 de la Ley 100 de 1993. La Corte Constitucional ha considerado que la consagración de regímenes especiales de seguridad social, como los establecidos en el artículo 279 de la Ley 100 de 1993, no vulnera la igualdad, en la medida en que su objetivo reside, precisamente, en la protección de los derechos adquiridos por los grupos de trabajadores allí señalados [SC-461/95; SC-173/96; SC-665/96],salvo que se demostrare que la ley efectuó una diferenciación arbitraria, las personas vinculadas a los regímenes excepcionales deben someterse integralmente a ésto  sin que pueda apelarse a los derechos consagrados en el régimen general. En este sentido, es relevante recordar que esta Corporación tuvo la oportunidad de estudiar en la SC-461/95 si resultaba arbitrario exceptuar de los derechos y obligaciones de la Ley 100 de 1993 a las personas afiliadas al Fondo Nacional de Prestaciones del Magisterio. A este respecto se concluyó que tal excepción era, en principio, legítima, pues se trataba, como se indicó, de proteger derechos
adquiridos.

Entonces, de conformidad con la regla legal del artículo 279 de la Ley 100 de 1993, el régimen de salud del magisterio se caracteriza entre otros, por ser un régimen de excepción, administrado según el artículo 5º numeral 2º de la Ley 91 de 1989 por el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, el cual tiene a su vez un Consejo Directivo que es el encargado de reglamentar los procedimientos para determinar la destinación de los recursos, el orden de prioridad con que serán atendidas las prestaciones sociales y las prestaciones económicas cuando se trate de situaciones derivadas de la enfermedad profesional y no profesional, y los auxilios por maternidad. 

La entidad Fiduciaria encargada de administrar los recursos del Fondo es quien contrata las entidades de salud en cada Departamento para la prestación de los servicios médico - asistenciales para los docentes activos y pensionados afiliados al Fondo del Magisterio. Dentro del Régimen de Salud de los Docentes no existen las cuotas moderadoras ni los copagos; además, cabe resaltar que en este régimen no operan las preexistenciasni los periodos mínimos de cotización para poder tener derecho a la atención en salud de enfermedades de alto costo.

El Consejo Directivo del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio estableció en el Acuerdo 04 de 22 de julio 2004 una reforma a la prestación de servicios de salud para sus afiliados,la cual tiene como características fundamentales ser un régimen especial y contar con una cobertura a nivel nacional, incluyendo a los hijos del afiliado entre 18 y 25 años que dependan económicamente de éste y se encuentren estudiando, a los hijos del afiliado con discapacidad permanente sin límite de edad y a los nietos del docente hasta los primeros 30 días de nacido, cuando el hijo del docente sea beneficiario del afiliado.

Adicionalmente, en el Acuerdo N ° 013 del 30 de diciembre de 2004, el Consejo Directivo del Fondo en cuestión aprobó ciertos cambios en las condiciones para la prestación de los servicios de salud de los afiliados y beneficiarios del Fondo, se determinó como usuarios a: (i) docentes activos y docentes pensionados, (ii) beneficiarios de los afiliados: cónyuge o compañero (a) permanente, hijos hasta los 18 años de edad, hijos entre los 19 y 25 años que se encuentren estudiando, hijas en estado de embarazo, nietos recién nacidos hasta los primeros 30 días de edad y los padres del educador que dependan económicamente de éste y no sean pensionados Finalmente, el Consejo Directivo del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio expidió el Acuerdo 03 del 10 de marzo de 2006, en cumplimiento de la Sentencia T-015-06,por medio del cual se incluyó la modalidad de cotizantes dependientes en los servicios médico asistenciales. Para llenar el “vacío normativo” referente a la permanencia de los padres dependientes, cuyos hijos docentes afilian a su cónyuge, compañero permanente o hijos con derecho y, en esa medida, quedan expuestos a ser desvinculados del sistema sin ninguna alternativa de permanencia, en muchos casos obligados a suspender tratamientos médicos en curso que pueden afectar su vida y
su salud.

La corte señaló que los padres de los docentes que dependían de sus hijos no podían ser expulsados del sistema
sin brindárseles alguna alternativa real y efectiva para mantener el grado de cobertura alcanzado en materia de
salud. Esta jurisprudencia fue reiterada en las Sentencias T-153, T-228, T-267, T-315, T-515 A, T-594 de 2006 y T-418 de 2007, en las que se ha dado la orden de reanudación del servicio de salud a los padres de los docentes desvinculados del sistema de salud sin alternativas de permanencia en el mismo, a pesar de su estado de dependencia económica y de estar en tratamientos médicos de los cuales dependían su vida y su salud.

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